Strábon
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PRINCIPALES REFERENCIAS A ESPAÑA CONTENIDAS EN LOS DEMÁS LIBROS DE STRÁBON.
(Ej: I, 1, 4: I sería el libro en concreto, 1 el capítulo y 4 el párrafo)

-I, 1, 4. Mostró también [Hómeros] la felicidad de los hombres del Occidente, así como la templanza del ambiente, convencido, como parece, de la riqueza ibérica, esta riqueza que impulsó primero a Heraklés a llevar a cabo su expedición; luego los phoínikes, que se crearon un gran imperio, y por último a los rhomaíoi; aquí pone el poeta los soplos del Zéphyros, aquí también coloca el Campo Elýsion, adonde Menélaos -dice- fue conducido por los dioses...*(365)

-I, 1, 5. Las Islas de los Bienaventurados hállanse delante de la Maurousía(43), hacia los confines del Occidente, por la parte donde concurre la extremidad occidental de Ibería, y el mismo nombre declara que fueron creídas bienaventuradas por estar en la vecindad de estos lugares...*(366)

-I, 1, 8. Tanto el lado oriental, que está junto a los indoi, como el occidental, que se extiende por la parte de los íberes y los mauroúsioi, son ampliamente circunnavegbles, lo mismo por la parte meridional que por la septentrional...*(367)

-I, 1, 10. También conoce [Hómeros] los extremos de Italía, a los que llama Temése y Sikeloí, y los confines de Ibería y su bienaventuranza, a la cual nos hemos referido ha poco.

-I, 1, 13. Considerando todo el círculo de la "oikouméne", el Septentrión se extiende hasta los confines de la Skythía y de la Keltiké, y el Mediodía hasta los límites postreros de los aithíopes; la direrencia entre uno y otro punto es muy grande. En lo que respecta a vivir entre los indoi o entre los íberes, cabe decir lo mismo. Los primeros habitan el extremo oriental; los otros, el occidental. Siendo, en cierto modo, antípodas entre sí, como es sabido.*(368)

-I, 2, 26. Éphoros(21) refiere también otra vieja historia, la cual no es de extrañar la hay oído asimismo Hómeros. Dice que se cuenta entre los tartessioí que los aithíopes invadieron la Libýe(13), llegando hasta el oasis(369), y que allí se quedaron algunos, mientras otros ocuparon una buena parte de la costa. De ello colige que dijo Hómeros:
"Los aithíopes, los últimos de los hombres, están divididos en dos grupos."

-I, 2, 27. Digo, pues, según la opinión de los antiguos héllenes, que así como los pueblos que habitan hacia el Septentrión eran conocidos únicamente con el nombre de skýthai o de nomádes, según los llama Hómeros, así también los pueblos que se conocieron en el Occidente fueron llamados luego keltoí, íberes o de un nombre mixto: keltíberes y keltoskýthai, citando por desconocimiento, bajo una misma designación, pueblos distintos.*(370)

-I, 2, 28. Las grullas se ven volar hacia el Mediodía, no sólo en tierras de Hellás(371), sino también en las de Italía, Ibería, Kaspía y Baktriané....*(372)

-I, 2, 31. Unos dicen que [Menélaos] navegó hasta Aithiopía; otros afirman que hizo una circunnavegación hasta la Indiké, pasando por Gádeira...*(373)

-I, 3, 2. Cree también [Eratosthénes](138) muchas de las cosas que se han inventado sobre las partes externas de las Stélai Herákleiai, mencionando la isla Kérne(374) y otros lugares que no pueden señalarse en ninguna parte y acerca de los cuales hemos de recordar luego otras cosas...
Los cuales [los phoínikes] navegaron por fuera de las Stélai Herákleiai y fundaron ciudades, no sólo allí, sino también en medio de las costas de Libýe, poco después de la guerra troyana...*(375)

-I, 3, 4. También aquí el estrecho se abre en las Columnas, habiéndose llenado por las corrientes marinas después de ser un terreno bajo anegado por agua. [Eratosthénes] dice que la causa de ello es, en primer lugar, que el Mar Exterior y el Mar Interior tienen un nivel distinto, y luego, que desde Európe hasta Libýe corre aún hoy una cordillera submarina, como si antes el Mar Exterior y el Interior no hubiesen sido uno mismo...*(376)

-I, 3, 7. Suponiendo que todo el Mar Nuestro hay sido en su origen un lago, no es cosa increíble que, como dicen estos autores [Strábon y Eratosthénes], se haya llenado con las corrientes fluviales, precipitándose sus aguas, a modo de una catarata, por el estrecho de las Columnas en el Mar Exterior; éste, a su vez, subiendo de nivel, y acrecido por la constante aportación de agua, pudo llegar, con el tiempo, a formar con él una misma superficie, comunicándole su condición de mar por su mayor potencia...*(377)

-I, 3, 13. Y así dice [Hípparchos] que, según Eratosthénes, todo el Mar Exterior es una misma corriente, o lo que es lo mismo, que tanto el Mar Occidental como el Erýthras, forman un solo mar; ello lleva a la conclusión de que el nivel de las aguas ha de ser el mismo en el mar de fuera de las Columnas que en el Erýthras, ya que ambos se hallan unidos por una corriente común...*(378)

-I, 3, 17. No es de admirar entonces que en un tiempo el isthmo que separa el Mar de Aígyptos del Erýthras se rompiese, hundiéndose, y que convertido en un estrecho originase una corriente común entre el mar de fuera y el de dentro, del mismo modo que acaeció en el estrecho que se abre en las Stélai de Heraklés...*(379)

-I, 3, 21. Los íberes occidentales emigraron a las tierras sitas más allá del Póntos y la Kolchís...*(380)

-I, 4, 5. [Tras anotar las distancias principales desde el extremo oriental de la Indiké hasta el extremo occidental de Ibería, dice]: Ha de tenerse en cuenta aún el abombamiento de Európe por la parte de allende las Stélai opuesta a los íberes, que avanza hacia el Occidente tres mil stadios(381) por lo menos, y los cabos, con el de los ostímioi, al cual llaman Kábaion(382), y las islas de sus cercanías, de las cuales la más lejana, Ouxisáme(383), dice Pythéas(139) que está a tres días de navegación. Después de decir esto último, que en verdad no atañe al problema de la longitud, añadió lo de los cabos, lo de los ostímioi, lo de Ouxisáme y lo de las islas; pero todas estas regiones son septentrionales y célticas, pero no ibéricas, o mejor, creaciones gratuitas del Pythéas. A las distancias dichas agrega dos mil stadios más por Occidente y otros dos mil por Oriente, con el fin de apoyar su criterio de que la longitud es más que el doble de la latitud.*(384)

-I, 4, 6. Dice [Eratosthénes] que por naturaleza la "oikouméne" es mayor de Oriente a Occidente, como antes dijimos... y como dicen los matemáticos, según los cuales describe un círculo que vuelve a sí mismo; de tal modo, que a no ser por la amplitud del Mar Atlantikós, podríamos ir desde Ibería a la Indiké navegando sobre el mismo parealelo, cubriendo la parte de círculo que queda tras de restar la citada distancia, lo que supone más de la tercera parte del círculo completo...*(385)

-II, 1, 1. En el tercer libro de su Geografía [Eratosthénes], al trazar el mapa de la "oikouméne", divide ésta en dos partes, según una línea que va de Poniente a Levante y que es paralela a la línea ecuatorial, y pone como extremo occidental de esta línea a las Herákleiai Stélai... y dibuja la línea partiendo de las Stélai y llevándola a través del estrecho Sikelikós y de los cabos meridionales del Pelopónnesos y el Attiké, hasta Rhódos y el golfo de Issós...*(386)

-II, 1, 11. El mismo Hípparchos dice que la línea que va de las Columnas hasta Kilikía es recta y se dirige hacia el Levante ecuatorial, y que no la ha trazado toda por medio de instrumentos y cálculos geométricos, sino que para la parte comprendida entre las Columnas y el estrecho [de Sikelía] se ha tenido que valer de los testimonios de los navegantes....*(387)

-II, 1, 30. .......Si se trata [de dar idea] de la configuración [de una tierra], bastará compararla con una figura geométrica cualquiera, como a Sikelía con un triángulo, o con otra figura común conocida, como a Ibería con una piel de buey(4) y al Pelopónnesos con una hoja de plátano.........

-II, 1, 40. ......En su segundo libro [Hípparchos]...refiere después lo que sobre las tierras que siguen al Póntos dijo Eratosthénes, quien afirma que desde el Septentrión avanzan tres penínsulas: en una de ellas está el Pelopónnesos; la segunda es la Italiké, y la tercera, la Ligystiké, las cuales comprenden los golfos Adriatikós y Tyrrhenikós(388)...
Al colocar a Rhóme en el mismo meridiano que Karchedón, estando en realidad más al Oeste, demuestra [Eratosthénes] su ignorancia, tanto en lo que toca a estas regiones como en lo que atañe a las que siguen hasta las Columnas.*(389)

-II, 1, 41. ....... Pero ha de saberse ahora que Timosthénes(49), Eratosthénes y los demás que les han precedido, desconocían por completo las cosas ibéricas y célticas, y mil veces más aún las germánicas y británicas...

-II, 3, 4. .......[Según Poseidónios, Eudóxos de Kýzikos, en tiempos del rey Euergétes II de Egipto y de sus dos sucesores inmediatos, exploró por dos veces las costas del Océano Índico; a la vuelta de su segundo viaje, tocó en las costas etiópicas, donde recogió una lista de palabras]*(390). Se encontró también la proa de madera de un navío, en la que estaba tallada una figura de caballo, y supo que eran los restos del naufragio de cierta escuadra que partió del Occidente; con ella emprendió de nuevo su viaje de regreso.. llevó su proa al puerto comercial [de Alexádreia] y allí supo que era de los gadeirítai, y que éstos, además de los grandes navíos que armaban los comerciantes, usaban otros más pequeños, propios de las gentes pobres, a los que llamaban "híppoi"(391), por el mascarón de sus proas; con ellos pescaban a lo largo de las costas de Maurousía, hasta el río Líxos(392). Además, ciertos pilotos reconocieron esta proa como perteneciente a una de las naves que, habiéndose alejado mucho del Líxos, perecieron (393). Deduciendo de ello Eúdoxos que la circunnavegación de la Libýe era posible, volvió a su patria, y embarcando todos sus bienes, se partió(394). Fue primero a Dikaiárcheia(114), luego a Massalía(111) y a continuación a Gádeira; por todas partes anunciaba su empresa a toque de clarín, y reuniendo dinero, fletó un gran barco y dos navíos menores, semejantes a los de los piratas; embarcó muchachas músicas, médicos y otros técnicos, y se hizo a la mar, hacia la Indiké, empujado por los vientos zéphiros(395). El mar fatigó a sus compañeros, y bien a su pesar hubo de arrimarse a la costa, con el temor de ser víctima del flujo y el reflujo. Y courrió lo que temía: su barco tocó fondo; pero, afortunadamente, con tal suavidad, qu no llegó a romperse en pedazos, lo que le permitió salvar, no solo la carga, que llevó a tierra, sino gran parte de la madera del casco, con la cual construyó un tercer navío de la envergadura de un "pentekóntoros"(396). Con él se dio de nuevo a la mar, hasta que se halló ante ciertos hombres que pronunciaban vocablos idénticos a los que había recogido antes; dedujo de ello que estos hombres pertenecían a la misma raza que los aithíopes(397) aquellos, y que debían de ser limítrofes con los dominios del rey Bógos(398); y renunciando a navegar hasta los indoi, se volvió. A su regreso vio cierta isla desierta, pero bien provista de agua y cubierta de abundante vegetación, cuya posición fijó. Habiendo llegado salvo a la Maurousía, vendió sus naves, y a pie llegó hast Bógos, al que interesó en volver a emprender esta expedición a sus costas. Los amigos del rey, empero, le infundieron el temor de que tal empresa pudiera redundar en perjuicio de sus estados si éste indicaba el camino a extranjeros aventureros; hizo, no obstante, como si quisiera llevar a término la expedición. Pero noticioso [Eúdoxos] de que en realidad se intentaba abandonarlo en una isla desierta, huyó a dominios romanos. De aquí pasó a Ibería, donde fletó un "strongýlos"(399) y un "pentekóntoros": el uno para navegar por alta mar, y el otro para reconocer la costa. Embarcó en ellos instrumentos agrícolas, semillas y carpinteros de ribera, con el propósito de que si la navegación se prolongaba, pudiese invernar en la isla(400), cuya situación había anotado; sembrar y recoger la cosecha, llevando así a cabo el viaje tal como lo había proyectado desde el principio.

-II, 3, 5. Hasta aquí, dice [Poseidónios], llegan mis noticias sobre la historia de Eúdoxos. De lo que después haya ocurrido, algo se sabrá, sin duda, en Gádeira y en Ibería; pero de todo lo dicho -añade- se sigue que el Océano describe un círculo alrededor de la "oikouméne"....*(401)

-II, 3, 6. Supone [Poseidónios] que la longitud de la tierra "oikouméne" es de setenta mil stadios, abarcando sólo la mitad del círculo total sobre el cual se mide. Así, pues -añade-, si un barco partiese del Occidente y navegase empujando por el "eúros" la misma distancia, tocaría en el río Indós.*(402)

-II, 4, 1. Éstas son las cosas que cuenta Pythéas, y añade que a su regreso de allí [de la zona del "pulmón marino"] recorrió aún toda la región costera desde Gádeira hasta el Tánais.*(403)

-II, 4, 2. Eratosthénes dudaba sobre si convenía creer la relación de Pythéas; pero diole crédito en lo tocante a Brettanía, a Gádeira y a Ibería...;
mas ya hemos dicho que Eratosthénes ignoraba las cosas referentes al Norte y al Oeste de Európe; ello es excusable, tanto en éste como en Dikaíarchos(336), ya que ni uno ni otro vieron estos lugares; pero ¿quién lo disculpa en Polýbios y en Poseidónios?....
Dikaíarchos cuenta entre el Pelopónnesos y las Stélai diez mil stadios... y asigna tres mil al espacio entre el Estrecho [de Sikelía] y las Stélai, lo que hace queden como resto para la distancia entre el Estrecho y las Columnas siete mil stadios. Polýbios dice que no ha de disputar sobre los tres mil stadios, sean éstos verdaderos o erróneos; mas por lo que atañe a los siete mil, niega su veracidad, ya se cuenten sobre el perímetro de la costa o en línea recta a través del mar, pues las costas dibujan más bien un ángulo obtuso, uno de cuyos lados se apoya en el Estrecho y el otro en las Stélai, mientras que el vértice cae en Nárbon...*(404)
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